Los efectos de la Revolución Digital han llevado a que el periodista no solo tenga papel, lapiz y grabadora, de lo contrario las tecnologías digitales y medios electrónicos, Internet en particular, han abiertos nuevos formas de comunicación a la que tenemos que adaptarnos.
En esta primera entrega nos centrarnos en la Web lo que un reportero espera se parece bastante a la búsqueda de un tesoro. Cualquiera de nosotros podría pasar horas o días enteros navegando en la superficie de la Web, sin encontrar siquiera un solo documento útil para el tema que nos ocupa. Adquirir habilidades en búsquedas eficientes y manejar los recursos en línea con pericia, más que una curiosidad, debería ser una materia obligada de estudio, comprensión y práctica en el campo del periodismo.
La Web no es estática. En un primer nivel de su evolución (Web 1.0), los sitios ofrecían “paquetes cerrados” de información. En el caso de los periódicos, no había demasiada diferencia entre su correlato impreso y el que se podía leer desde una pantalla.
El nacimiento de lo que se conoce como Web 2.0 marcó quizá la más drástica diferencia que podemos observar en este campo. Fue a partir de lo que se conoce como “socialización de la red”, cuando los usuarios comenzaron a participar activamente en la gestión de contenidos, compartiendo los materiales de su interés en plataformas tales como YouTube (www.youtube.com) o Flickr (www.flickr.com) .
La interacción entre los usuarios dentro las llamadas “redes sociales”, como Facebook (www.facebook.com) o Twitter (www.twitter.com), abrió las puertas de la contribución a la información, que las audiencias supieron aprovechar -y lo siguen haciendo- con un tremendo impacto en el campo de las comunicaciones. La gente común puede hacer contribuciones reveladoras, al proporcionar datos sobre hechos desconocidos o al abrir las puertas a bases de datos que contienen registros documentales de invalorable interés para el periodista y hoy están disponibles en línea gracias a ese proceso democratizador en la “posesión” de la información.
Es necesario saber de antemano que hay ciertos elementos básicos que resultan necesarios para el trabajo periodístico en línea y para el adecuado uso de las herramientas digitales relacionadas con la profesión. Entre estos se cuentan: